Con diez pichotes por banda,
whisky cola a toda vela,
el viernes hay una fiesta,
de puro, copazo y anís.
Que viva el Chalé que llaman,
por su lujuria, del Amor,
en todo Madrid conocido,
asisten perronas sin fin.
Y va el Capitán Piporro,
cantando alegre con todos:
Alcohol a un lado, mezcla al otro,
perras al centro...
¡Hemos vuelto!
viernes, 17 de octubre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
Estas hecho mierda maltido osete amoroso de espalda tupida. Echate novia coño!!
Publicar un comentario